🔍 La Reina
Santiago, Chile

Clima en La Reina

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Historial climático · La Reina
Sobre el clima en La Reina
El clima de La Reina

El clima en La Reina cambia claramente de poniente a oriente. Desde el entorno de Plaza Egaña y Tobalaba, la comuna asciende hacia los faldeos de la precordillera, donde aparecen barrios más altos, quebradas, parques y una mayor exposición al viento. Ese desnivel ayuda a explicar por qué una tarde puede sentirse diferente entre el sector bajo y las cercanías de Parque Mahuida o Aguas de Ramón. La Reina tiene además una identidad fuertemente asociada a sus árboles: el municipio llegó a realizar un catastro del 100 % del arbolado comunal, un patrimonio que aporta sombra y modera el calor en numerosas calles residenciales. En el extremo contrario, grandes ejes pavimentados como Príncipe de Gales, Tobalaba o Fernando Castillo Velasco reciben más radiación durante el verano. El clima en La Reina está directamente influido por la cordillera de los Andes, pero sigue siendo mediterráneo, con veranos secos e inviernos lluviosos. La combinación de pendiente, vegetación y cercanía al piedemonte convierte a la comuna en uno de los lugares donde los microclimas del sector oriente se perciben con mayor facilidad.

Las lluvias en La Reina

La lluvia en La Reina tiene una relación directa con la precordillera. Las quebradas de Ramón y otros drenajes del piedemonte reciben agua desde laderas empinadas y la conducen hacia sectores urbanizados, mientras canales como Las Perdices forman parte de la red que atraviesa la comuna. El propio PLADECO identifica áreas de riesgo de inundación asociadas a la Quebrada de Ramón y al Canal Las Perdices, y estima que una parte significativa del territorio presenta distintos grados de amenaza. Como referencia meteorológica, La Reina cuenta con una ventaja poco común: la estación Eulogio Sánchez de Tobalaba está dentro de la comuna, a 649 metros de altitud. Su normal de precipitación 1991–2020 es de 326,1 mm anuales, superior a la de Pudahuel, lo que ayuda a visualizar el gradiente entre el oriente y el poniente de Santiago. Sin embargo, no toda la comuna recibe el agua de la misma manera. En los sectores altos pesan la pendiente y las quebradas; en los bajos, la capacidad de sumideros y canales urbanos resulta cada vez más importante.

Las temperaturas en La Reina

La temperatura en La Reina tiene una de las mejores referencias meteorológicas del sector oriente: la estación Eulogio Sánchez de Tobalaba funciona desde 1954 y se encuentra a 649 metros de altitud. La DMC registra allí una máxima histórica de 37,4 °C, alcanzada el 26 de enero de 2019, y una mínima histórica de −5,2 °C. Esas cifras muestran que, aunque el piedemonte aporta noches más frescas y mayor ventilación, La Reina también puede experimentar calor extremo durante el verano y heladas intensas en invierno. Dentro de la comuna, el arbolado cambia mucho la sensación térmica. Calles residenciales cubiertas por copas maduras pueden sentirse notablemente más agradables que avenidas expuestas al sol, mientras los barrios altos tienden a enfriarse con mayor rapidez después del atardecer. Parques como Mahuida y Aguas de Ramón añaden grandes superficies vegetadas en el borde cordillerano. Por eso, la temperatura en La Reina no puede resumirse en un único número: altitud, sombra, pendiente y cercanía a la precordillera producen diferencias perceptibles a pocos kilómetros de distancia.

Historia climática de La Reina

La historia climática de La Reina tiene un episodio excepcionalmente bien documentado: la nevada del 15 de julio de 2017. El Plan Comunal para la Reducción del Riesgo de Desastres señala que la isoterma cero descendió hasta unos 560 metros y que la estación Tobalaba acumuló cerca de 10 centímetros de nieve. Para la comuna, el impacto fue enorme: alrededor de 12.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico y se produjeron caídas de árboles, cortes de tránsito y daños en infraestructura. La imagen de calles, jardines y Parque Mahuida completamente blancos quedó grabada en muchos vecinos porque una nevada de esa intensidad es muy poco frecuente en el Santiago urbano. El episodio también mostró una particular vulnerabilidad de La Reina: su abundante arbolado, uno de sus mayores atributos ambientales, puede convertirse en un problema cuando nieve húmeda o vientos fuertes cargan las ramas sobre tendidos eléctricos. Desde entonces, los planes preventivos municipales incluyen recomendaciones específicas frente a nieve, lluvia, viento y cortes de energía. Fue un evento extraordinario que dejó aprendizajes muy concretos para la comuna.

Fuentes de datos
CR2Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia · Universidad de Chile
DGADirección General de Aguas · MOP Chile
DMCDirección Meteorológica de Chile · DGAC
climasantiago.cl · Agencia Medio