Clima en Santiago
El clima de Santiago
El clima en Santiago tiene una particularidad que cualquier persona que camine por el centro puede sentir: la ciudad construida modifica el tiempo a escala de calle. Edificios, pavimentos, tráfico y actividad humana almacenan calor durante el día y ayudan a mantener temperaturas más altas durante la noche, formando parte de la isla de calor metropolitana. Al mismo tiempo, los cañones urbanos producen veredas con sombra prolongada, rincones poco ventilados y otros donde el viento se acelera entre edificios. El Parque O’Higgins, el Parque Forestal, Los Reyes y el cerro Santa Lucía aportan vegetación y suelo permeable dentro de una trama muy mineralizada. El Parque Forestal conserva alrededor de mil plátanos orientales que proporcionan sombra a lo largo del Mapocho.
Las lluvias en Santiago
La lluvia en Santiago está condicionada por una comuna atravesada y rodeada por grandes sistemas de drenaje. El río Mapocho marca su borde norte, mientras que el Zanjón de la Aguada estructura la cuenca del sector sur. Entre ambos existe una trama casi completamente impermeabilizada, donde calles, edificios y estacionamientos hacen que el agua escurra rápidamente hacia colectores. Los pasos bajo nivel y las vías deprimidas son especialmente sensibles cuando cae mucha lluvia en poco tiempo. El caudal del Mapocho depende de precipitaciones ocurridas kilómetros arriba, en la precordillera y la cordillera, de modo que el centro puede enfrentar una crecida aun cuando la lluvia local no parezca extraordinaria. La normal climática 1991-2020 de la estación Quinta Normal es cercana a 286 milímetros anuales.
Las temperaturas en Santiago
La temperatura en Santiago está fuertemente influida por la isla de calor urbana. En el centro, edificios, asfalto y actividad humana almacenan energía durante el día y la liberan lentamente por la noche, por lo que algunas calles permanecen cálidas incluso después de la puesta de sol. El contraste aparece con claridad al entrar al Parque Forestal, al Parque O’Higgins o al cerro Santa Lucía, donde árboles y suelo vegetal disminuyen la exposición directa a la radiación. Los estudios de clima urbano muestran que dos puntos cercanos pueden presentar condiciones superficiales muy diferentes según vegetación, materiales y geometría de las calles.
Historia climática de Santiago
La historia climática de Santiago tiene uno de sus capítulos más recordados en junio de 1982. Entre el 25 y el 28 de ese mes, un intenso temporal elevó el caudal del río Mapocho y provocó inundaciones en sectores centrales de la capital. El plan de emergencia municipal mantiene 1982 entre sus fechas históricas por el desborde del río y las imágenes de calles convertidas en verdaderos cauces, con automóviles arrastrados por el agua. Los registros de Quinta Normal muestran que 1982 fue además un año excepcionalmente lluvioso: acumuló más de 600 milímetros. Santiago ha vivido después otros eventos importantes, como el desborde del Mapocho de 2016 y la nevada de 2017, pero las inundaciones de 1982 siguen siendo una referencia generacional.